Mordida abierta y deglución atípica: causas, síntomas y tratamientos
La mordida abierta es una maloclusión frecuente que afecta tanto a niños como a adultos. Más allá de un problema estético, puede generar dificultades para masticar, hablar e incluso respirar correctamente. Uno de los principales factores que la provoca es la deglución atípica, un patrón de colocación incorrecta de la lengua al tragar que presiona los dientes y altera su alineación.
En Clínica Dental Eduardo Bena de Rette ofrecemos soluciones personalizadas que corrigen la mordida abierta, mejoran la función oral y devuelven confianza a la sonrisa.
¿Qué es la mordida abierta?
Se trata de una maloclusión en la que los dientes superiores e inferiores no se tocan al cerrar la boca, dejando un espacio visible entre las arcadas.
Tipos de mordida abierta
- Mordida abierta anterior: los dientes frontales no contactan al cerrar la boca. Afecta la estética y la función al morder.
- Mordida abierta posterior: los dientes posteriores no hacen contacto, dificultando la masticación y generando desgaste desigual.
Síntomas y consecuencias
La mordida abierta puede manifestarse de varias formas:
Dificultades para masticar
Al no haber contacto entre dientes superiores e inferiores, triturar alimentos es más difícil, lo que puede afectar la digestión y generar tensión muscular al compensar la falta de contacto.
Problemas del habla
El posicionamiento incorrecto de la lengua y los dientes dificulta la pronunciación de sonidos como “s”, “z” o “ch”, afectando la claridad del habla.
Desgaste desigual de los dientes
Los dientes que sí hacen contacto soportan mayor presión, provocando sensibilidad, fracturas o desgaste prematuro.
Trastornos musculares y de la articulación temporomandibular (ATM)
El desajuste genera sobrecarga en músculos de la mandíbula, cuello y cabeza, aumentando el riesgo de bruxismo o dolor crónico.
Estética y autoestima
Una mordida abierta puede afectar la armonía de la sonrisa, lo que influye en la confianza y bienestar general.
Causas de la mordida abierta
La mordida abierta puede originarse por distintos factores:
Hábitos en la infancia
- Succión prolongada del pulgar o uso del chupete más allá de los 3 años
- Deglución atípica: la lengua empuja los dientes al tragar
- Morder labios o mejillas de forma continua
Estos hábitos ejercen presión constante sobre los dientes, alterando su crecimiento y provocando la separación entre arcadas.
Problemas de crecimiento óseo
Un desarrollo desigual entre maxilar superior y mandíbula puede impedir que los dientes se alineen correctamente, generando discrepancia esquelética.
Factores genéticos
La forma y tamaño de los huesos maxilares, así como patrones de crecimiento dental, pueden heredarse de los padres.
Deglución atípica
En este trastorno, la lengua se coloca incorrectamente al tragar y presiona los dientes frontales. Es muy frecuente en niños, pero puede mantenerse en adultos si no se corrige.
Cómo detectar la deglución atípica
Algunos signos que pueden indicar deglución atípica son:
- Posicionar la lengua entre dientes o cerca de los labios al tragar
- Mordida abierta anterior
- Incisivos inclinados hacia adelante
- Dificultad para comer alimentos sólidos
- Movimientos faciales inusuales al tragar
- Respiración por la boca
- Problemas de pronunciación, especialmente con sonidos “r” y “s”
Tratamientos disponibles
Existen varias alternativas para corregir la mordida abierta y la deglución atípica, que dependen de la edad del paciente y la severidad del caso. En Clínica Dental Eduardo Bena de Rette evaluamos cada situación para ofrecer el plan más adecuado y personalizado.
La ortodoncia es el tratamiento más común, y puede realizarse mediante brackets tradicionales o alineadores invisibles. Ambos métodos permiten reposicionar los dientes y mejorar la oclusión, cerrando el espacio entre las arcadas. Por lo general, el tiempo de tratamiento varía entre 12 y 24 meses, dependiendo de la complejidad del caso.
En niños, la ortodoncia interceptiva aprovecha el crecimiento de los huesos maxilares para corregir la mordida de forma más rápida y eficaz. Se utilizan aparatos que frenen hábitos perjudiciales como chuparse el dedo o la colocación incorrecta de la lengua, además de expansores de paladar cuando es necesario. Este tipo de intervención temprana evita complicaciones futuras y facilita tratamientos más sencillos en la adolescencia.
Para casos moderados en adultos, los microtornillos de ortodoncia (TADs) permiten mover los dientes con gran precisión, logrando resultados efectivos sin necesidad de cirugía. Sin embargo, en situaciones más severas, la cirugía ortognática puede ser necesaria. Esta cirugía ajusta la posición de la mandíbula o el maxilar para lograr una alineación funcional y se combina siempre con ortodoncia antes y después del procedimiento para garantizar estabilidad y estética.
Además, cuando la mordida abierta está relacionada con deglución atípica, la terapia miofuncional resulta fundamental. Este tratamiento, realizado junto a un logopeda, reeduca la posición de la lengua y los hábitos de deglución, mejora la pronunciación y reduce el riesgo de que la maloclusión vuelva a aparecer.
Beneficios de corregir la mordida abierta
Masticación eficiente y digestión más fácil
Habla clara y correcta
Reducción de dolor mandibular y tensión muscular
Dientes más saludables y resistentes
Mejora estética y aumento de la confianza
Prevención de problemas respiratorios y de ATM
Conclusión
La mordida abierta y la deglución atípica son problemas frecuentes, pero con diagnóstico temprano y tratamiento adecuado, es posible corregirlos y prevenir complicaciones futuras.
En Clínica Dental Eduardo Bena de Rette realizamos una evaluación completa y ofrecemos tratamientos personalizados, combinando ortodoncia, cirugía y terapia miofuncional para conseguir resultados funcionales, estéticos y duraderos.
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